AMANECER DE UN NUEVO DÍA
Mi novio me pidió un día que escribiera una historia el tiempo que le esperaba en el coche a que el hiciera un recado. La verdad es que era dificil porque estaba con el coche mal aparcado en toda la puerta de El Corte Ingles y no paraba de pasar gente pegando voces, niñatos que se me sentaban en la parte de atras, sí, y conmigo dentro que es lo más fuerte.
El concentrarse era dificil pero escribí lo siguiente.
PROLOGO
Una historia, uuum , y qué narices escribo yo. Siempre he sido muy mala para escribir cuentos, alguna vez he intentado escribir un libro, hubo una época que me dió por ahí, al final se quedo la cosa en unos cuantos capítulos de un bodrio adolescente. Aunque bueno retiro lo dicho con el tema de los cuentos, alguna vez si que fuí capaz de escribirlos. Eso fue cuando tenia ocho o nueve años. Había algunos que eran bastante originales. Pero el chorro artistico se me acabó pronto. Depues me dió por escribir prosa poetica y algún poema, mi magnífico "Mundo Cruel", aclamado en aquellos años. Depues me limite a escribir solo mis pensamientos. Así que voy a intentar escribir algo, perdonad por mi falta de preteza.

Un día por la mañana temprano Maria se levantó, como todos los dias, para ir a su trabajo, ese aburrido y monotono trabajo que tanto le fastidiaba. LLevaba años trabajando en aquella fábrica colocando botes en fila en una cinta que los transportaba hacía una etiquetadora. Entró a trabajar pensando que encontraría algo mejor, que tarde o temprano encontraría aquiel trabajo soñado que le haría sentirse realizada como persona. Pero los tiempos no eran fáciles y había que aportar dinero en casa, tres hermanos pequeños dependían del sueldo de ella y de su madre. Maria teía la esperanza de que algún día sus hermanos crecieran y pudieran ayudar a su madre y ella por fin, volar libre, viajar y hacer las cosas que siempre había soñado.
Maria era una chica menuda, pensadora e inquieta, atada por una realidad que no le gustaba. Pero aquel día iba a ser distinto a todos los demás. Sus hermanos ya empezaban a tener edad para trabajar, y ella empezaba a pensar que iba siendo hora de que su vida cambiase.
Ticó en la máquina a las siete como todas las mañanas, se encontraba más inquieta que normalmente, ese día no podía parar de darle vueltas a esas ideas que había ido teniendo a lo largo de esos años colocando botes en la fábrica. Maria, imaginaba un dia tras otro el glorioso día en que le diría a su jefe, ese viejo gordo y gruñón que dejaba la fábrica.
Maria llevaba años escaqueando parte de su sueldo para poder hacer ese viaje que siempre había soñado.
Ese día sería decisivo en su vida.
La compañera de trabajo de Maria en la cinta transportadora, Eva, era un chica medio española medio italiana, sus padres la llevaron a vivir a España cuando era adolescente. Eva siempre le contaba a Maria, historias de Sicilia, su pueblo natal y de como algún día conseguiria volver a Italia, quizas a Roma, ó a Florencia a estudiar Bellas Artes, al parecer la chica tenía mucho talento. Maria soñaba al igual que Eva, no tenía muy claro que hacer, sólo sabía que tenía que salir de aquel pequeño pueblo.
Aquel día iba a ser fatídico para Eva; su trabajo era recuperarlos botes que salían despues de ser etiquetados y empaquetarlos. Una pinza a presión los sacaba, ese dia la pinza falló y atrapó la mano derecha de Eva, dejandola practicamente destrozada.
Eva era diestra. Despues del trágico acontecimiento, se la llevaron al hospital. El pronóstico de su mano era grave. La chica lloraba desconsolada viendo como sus sueños caian uno detras de otro, pensando que jamas podría volver a pintar.
Maria, que había entablado una gran amistad con ella se vió sumamente afectada.
Ese día salió antes de la hora, debido al accidente. Llegó desolada a casa para ver a sus hermanos respancigados en el sofa con sus 19 años el mayor, 17 el siguiente, 15 el tercero. Ella llevaba desde los 16 años trabajando en aquella horrible fábrica y ese año cumplía 23. El acontecimiento que había sucedido esa mañana, le hizo despertar. Como si hubira estado todo este tiempo viviendo en un sueño, viendo las cosas que pasaban a su alrededor pero sin poder hacer nada.
Maria entro en su habitación, se subió a una silla y bajó de encima del armario un bote. Cerró la puerta, y lo vació en la cama, contó lo que habia 140.000 pesetas.
En 1985, era suficiente como para irse un mes a la aventura, quiza a Italia, allí buscaria trabajo y podría realizar aquel sueño al que tantas vueltas había dado, salir de Ciudad Real, conocer aquellos sitios de los que Eva le habia hablado y quién sabe, otros muchos lugares que solo conocía por los libros y películas.
Maria se dirigió al hospital para ver como estaba su amiga. Le habían amputado la mano. Maria nunca volvería a esa triste fábrica.
Volvió a su casa e hizo las maletas, no había nadie en casa. Se echo un bocado al estomago y dejo una nota a su madre.
Maria cerró la puerta tras de si. Le esperaba una nueva vida. Miró al cielo, estaba atardeciendo y los colores calidos se mezclaban con los frios. Maria se encamino hacia la estación de autobus. Era el principio de una nueva vida.
La desconocida por todos, Abril 2005.
La desconocida por todos
espontaneo dijo
Necesito otro u otros finales,sigue con la narración...mira en tu entorno y tendremos una gran historia
29 Enero 2006 | 02:41 PM