Cuando era pequeña tuve la fortuna de que mis padres estuvieran bastante bien de dinero y de disfrutar de la ilusón de los Reyes Magos hasta una avanzada edad.
Todos los años me despertaba el día de Reyes muy muy temprano e iba corriendo a despertar a mis padres para que abrieramos los regalos, a veces los ponían en el pasillo justo a la salida de mi habitación, otras veces los ponían en su habitación, aquel día era una fiesta, tenía montones de juguetes nuevos y a medio día mi padre traía el roscón de Reyes cargadito de regalitos, era un día genial.
Un año lo recuerdo especialmente porque fue increible la de juguetes que recibí, dos Chabeles, una Barbie, una caravana para chabel, el maletín de la Chabel y un montón de cosas más, fue grandioso.
Cuando me hice más mayorcita y eso de que los Reyes vienen de Oriente ya no era un buen invento siguierón mis padres poniendos a mi hermana y a mi un montón de cositas ya que mi hermana era aún pequeña y todavía disfrutaba de la ilusión de los reyes.
Hubo un tiempo en el que las dos eramos ya lo suficientemente mayores como para saber la verdad del asunto...entonces el flujo de regalos disminuyó un poco pero aún así siempre teniamos dos o tres cositas.
Despues vinieron las vacas flacas y mis regalos fuerón convirtiendose en ropa que te hace falta y esperate a las rebajas y esas cosas. Pero bueno aunque fuera eso daba gusto recibir algo.
Ahora mis Reyes son muy tristes, sobre todo este año, no hay regalos, no hay alegría, no hay Roscón...no hay dinero.
Me entristece y puede parecer egoista sabiendo que hay muchos niños en el mundo que jamas han disfrutado así de esto, pero a mi me entristece no poder seguir disfrutando.
Cuando era más jovencita mantenía una relación con otro chico, y los regalos de cumpleaños, de aniversario, de navidades etc. erán sagrados, dentro de nuestras posibilidades pero por lo menos...pero claro vivía en casa de mis padres y no tenía tantas preocupaciones ni gastos.
¿Es lo que tiene hacerse mayor? Pues es una mierda. Miro con envidia a mi hermana y a mi cuñada que no se pierden una fiesta, y yo encambio aquí estoy acostandome a las 12 el día del roscón, levantandome sin un triste regalo....¿soy una quejica? Puede.
Añoro aquellos tiempos, que le vamos a hacer.
Qué grande es Google y no que he encontrado algunas de las muñecas de mi infancia...me han dado ganas de llorar.
Ahí van:
Yo tuvé esta Chabel sin el principe, no se porque pero mis padres nunca me regalarón compañeros masculinos. Bueno tuvé a una tal Familia Corazón que venían en un descapotable azul y tenían dos hijos, fue la única excepción.
La Barbie superstar si que era chula...fue mi tercera o cuarta Barbie.
Esta fue mi primera Barbie, subía los brazos dandole a un botón que tenía en la espalda y tenía un peine y un secador y todo.
Y está fue una de mis Barbies más queridas, me la regalaron junto a una Barbie Reina de no se que, la cual no recuerdo ya que Laura eclipsaba a todas, con su pelo moreno y largo y su capa convertible, era una Barbie realmente sexy. Yo me montaba unas intrigas amorosas impresionantes entre ellas....como no tenía machos...ahh pues con ellas mismas...jajaja.
Hija...hacerse mayor creo que implica una disminucion notable en los reyes, mis mejores reyes también hay una chabel por medio y otras cosas...pero bueno, cuando haya niños en casa otra vez, supongo que recuperaremos parte de la ilusion, ¿no?
Besoss
Afortunadamente yo no espero ni quiero niños en casa....y me parece que ni sobrinos voy a tener...como está el mundo de mal a quien se le ocurre traer un hijo...es de locos...así que la niña voy a tener que ser yo...aunque sea una vez al año...no os parece??? por qué no?
Ja, ja, ja, te ha quedao gracioso lo de las barbies. La verdad que te entiendo perfectamente, y eso que a mí me pasa lo contrario. Digamos que en mi casa hemos querido mantener la tradición de los regalos: todavía nos regalamos un montón de cosas y casi competimos por ver quién es el más detallista de todos. En parte es divertido, pero caer en esta trampa del consumo también te deja un sabor de boca un poco amargo.
Por otra parte, si hubiéramos prescindido de esta fiesta también nos sentiríamos fatal. Aunque los tres hermanos seamos "científicos", lo cierto es que siempre hay que conservar algo de magia, de cuento, de mentira consentida. El mundo completamente racional sería insufriblemente gris y aburrido. Por eso entiendo perfectamente lo que has querido decir en este post. Por eso, tal vez, nosotros seguimos jugando a los reyes magos.
Un abrazo,
Pablo (Stavrogin)
Que razon llevas Antraxia...cuando una es pequeña la vida se vive diferente...pero ahora las responsabilidades y complicaciones economicas complican todo...en fin seguiremos soñando con los años infantiles , porque lo que es una tampoco recibio reyes y Papa Noel como no visitaba el país en mis años, pues como que no me tiene registrada en su lista
Esperemos que este año traiga mejores vientos...
besos
Yo soy una pequeña consumista, sin poder consumir, que le vamos a hacer, y eso que a mi El Corte Ingles no me vende la moto, no creaís. Pero como dice Stav da gusto recibir algo si no es muy triste y aburrida esta existencia que tenemos de trabajar, trabajar, estudiar y estudiar...ains...pero ya vendrán tiempos mejores.
Bueno, también hay que apreciar los regalitos intangibles que circulan y no siempre se notan, o se aceptan, o se valoran...